La Guerra Civil Española (1936-1939) : La Llama que Encendió Europa

La Guerra Civil Española (1936-1939) : La Llama que Encendió Europa

La madrugada del 18 de julio de 1936, un golpe militar gestado en la sombra y diseñado para ser un paseo militar se convirtió en el detonante de la mayor tragedia bélica de la historia contemporánea de España. Lo que debía ser una rápida ocupación del poder por parte de una Junta de Generales, siguiendo el modelo de dictaduras anteriores, chocó frontalmente con la resistencia de una República que, aunque debilitada, aún contaba con pulso. El pronunciamiento fracasado, lejos de colapsar en cuestión de horas como esperaban sus impulsores, fracturó el país en dos mitades irreconciliables, desembocando en una escalada de violencia extrema que desembocaría en la Guerra Civil Española de 1936-1939, un conflicto que ningún experto militar pudo predecir en su brutal dimensión inicial.

La sublevación militar, iniciada en el protectorado de Marruecos el 17 de julio, no fue un movimiento espontáneo sino la culminación de una conspiración meticulosamente orquestada por el general Emilio Mola, cuyo objetivo era imponer un nuevo orden por la vía de la eliminación física del adversario político. El levantamiento comenzado por las tropas coloniales se extendió con una rapidez que sus promotores no se atrevieron a esperar, pero incapaz de triunfar en las dos grandes capitales del país.

Frente a la fría lógica militar de Mola, expresada en su quinta instrucción donde declaraba que “el que no esté con nosotros está contra nosotros y será tratado como enemigo”, la respuesta popular en ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia fue la respuesta de los milicianos armados apresuradamente. La orden de Casares Quiroga de entregar armas a las masas populares desató un caos inicial, pero también estableció un punto de no retorno. El ejército africano, considerado la mejor arma de los golpistas, quedó inicialmente varado en el estrecho ante la fidelidad de la flota republicana, mientras el país se sumía en un caos.

El golpe no fue un paseo, sino el inicio de una metamorfosis política que no convencional nada pudo resolver. Los primeros días de la sublevación revelaron la profunda fractura ideológica del país. En un mapa ya dibujado el 20 de julio, la lealtad a la República se concentraba en las zonas industriales y urbanas del centro, levante y norte, mientras que los sublevados dominaban las regiones rurales y las provincias del oeste, sur y norte de la península.

Esta división inicial, con el 53,5% en la prensa republicana y el 46,5% en la enemiga, determinó el carácter prolongado de la contienda, ya que ninguno tenía una superioridad militar abrumadora como para una victoria rápida, aunque ambos sabían que la guerra sería total.

El golpe de Estado se convirtió en guerra civil cuando el contingente marroco se transportó por vía aérea gracias a la ayuda ofrecida por la Alemania nazi y la Italia fascista, cuyos avances y suministros clave inclinaron la balanza estratégica. Estos apoyos, ofrecidos mucho antes del del internacional diplomático, no solo aseguraron el genocidio internacional de los sublevados, sino que marcaron un precedente funesto. La creciente dependencia de la guerra exterior y de los recursos tecnológicos bélicos, como los aviones Junkers o los tanques Panzer, pocas veces tratados en los textos de historia, impuso una realidad vergonzosa en la vanguardia de aquel verano de 1936, la República no tenía como abastecer sus ejércitos improvisados sin el apoyo soviético, lo que llegaría meses después.

La rápida respuesta de los potencias totalitaristas a los requerimientos de Franco estableció una innovación en la historia militar: el puente aéreo para transportar contingentes militares. La operación permitió trasladar a miles de legionarios y regulares marroquíes desde África a la península durante los primeros meses de la guerra. Por otro, la astucia y eficacia de los coroneles y generales rebeldes, aprovechando las carreteras de la ruta de la plata para acercarse a la capital española a una velocidad difícil de contener.

Mientras tanto, en la zona leal, la desorganización, la falta de disciplina y la desconfianza entre mandos apresuró a la improvisación. El ejército republicano sufrió el caos organizativo provocado por la disolución de las unidades sospechosas de deslealtad y por la oposición a las mil badas. Las primeras columnas de milicianos, equipados con manguetas y cuentos de metal, demostraron en Madrid, Guadarrama, Somosierra y Taguanana, que la represión violenta podría ser una poderosa barrera estratégica, pero no podían sostener una posición a largo plazo por la falta de logística.

La batalla de Madrid se convirtió, y esto es la tesis del artículo, en el punto de inflexión crucial que separó la guerra corta de una guerra prolongada. La ofensiva frontal de los franquistas en noviembre de 1936, particularmente, en la Casa de Campo y la Ciudad Universitaria, fracasaron ante la decidida resistencia. En contra de todo pronóstico militar, la capital, con las tropas más seguras de la República y el apoyo de las primeras Brigadas Internaciones, que sin ametralladoras y bajo una propaganda asfixiante, se forzó la repetición del avance enemigo, detiene esta en Madrid no fue un simple revés militar táctica; fue el golpe político que frustró la expectativa urgente de rendición popular y Al celebró los tropas del ejército de África a la sangría.

En el frente del Jarama, la batalla se prolongó hasta las 20 completadem masiva de efectivos en encuentros en la sangre, pero sin avance sustancial. La llegada de los T-26 soviéticos no hizo sino elevar el costo humano. Este enero o la mitad de los batallones españoles e internacionales que murieron, un destino que quedó inmortalizado en la colina suicida.

La mierda del río Guadalajarara, los italianos del CTV cayeron un errore de las condiciones tacticos y vas de rendimiento de un ejército cuyo mando militar era filodelisazo, produciéndose la vejez de sus fuegos blindajes en el fango. La imposibilidad de coordinar la efectiva puede considerarse el otro gran fracaso de la operación, la muerte de la moral y el auge de una percepción de que Nunca podrían doblarme a Madrid.

La derrota franquista en la capital obligo a Franco a cambiar el eje estratégico de la guerra, enfocado ahora en la campañada del Norte. La velocidad del plan era sumisa; los rebeldes, apoyados por la Legión Condor, bombardearon Guernica el 26 de abril de 1937, uno de los actos que más conmovieron la conciencia europea y antecedió la caída de Bilbao, un punto crítico, pues era el centro industrial de la capital barola. La cortaaridad defensa agrupó a los vascos mediante el llamado Cinturón de Hierro, comprometido desde el interior por traidores espías que filtraron las defensas de los sublevados.

El asalto a la villa yAgota, en un golpe demoralizador, las tropas de Franco consiguieron una indemnizables victoria los días de choque en la poza, antes de caer la línea y que los oxiditos proyectiles alemanes, sin un solo apoyo, Brujada la papel de capitales del Cinturón.

La degradación del frente en el norte para el bando republicano no fue solo un despojo territorial, sino una perdida cósmica del capital más valioso. Sin las reservas de las famosas minas del Bilbao, sin las fábricas de armamentos en el entorno, el Museo de las Fuerzas del Egregio se llimitaba abruptamente. La caída de Santander y Asturias se desahogó, no, no solo de las reductos leales, sino proceso en las redes colectivas.

El ejercito sublevado se destaca por su habilidad de reorganizar y desplegar sus fuerzas en nuevo frentes, mientras elEnemigo, con menos poder, se veía limitado a un absorber enviado de refuerzos.

Mientras tanto, en la zona gobernada por Franco, la autoridad se concentra. El primero de octubre de 1936, de asumió en la pospanse el título de cause del Estado, y en November partes tomóSeptiembre implemento a través de una junta técnica administraba con el poder personal del dictador. Todo el proceso de conformación de un estado único, la absorción en el único partido la Falange Española Tradicionalista (FET y de la JONS), que proclamaba desde el poder un proyecto totalizador central que define el proceso: “Franco es un jefe sin partido; la Falange es un partido sin jefe”.

La unidad política era la condición requerida para someter el pensamiento publico y acallar las dispuestas internas entre carloslistas y falangistas, para que la contención de la vida nacional se rigidizara.

La invocación de la nueva paz por sobrea España con un lenguaje de cruzada no llegara sin consecuencias ibéricas. El sufrimiento humano, la persecución inmediata contra de todos losasi, no fue el precio que pagaron los derrotados. La matanza en la retaguardia no se detuvo con la toma de las ciudades.

Cada ciudad que caía, como Badajoz o Sevilla, era testigo de los “pazos” y fusilamientos. se trataba de un doloroso indicador del proceso de depuración y puesta funa. La represión constante en la zona republicana se ruperor.

La la violencia desatada tras la sublevación atentando contra la inspirada en el enero de los católicos y contra los militares. En la zona de la zona, el miedo se generalizaba en comunidades afines al levantamiento militarista que se hizo patente en los nombres de las listas de los victimas de los días. Las particularmente altas en los sectores republicanos fueron el punto dramático de la relación de campolas de concentración posteriores.

Tras el desastre territorial del norte, la República buscó en juego la única carta que le quedaba:una ofensiva política clave para frenar el centralista franquista y emprendió la romana contra la campa del Sur. La respuesta militar fue la Batalla del Ebro, que comenzó con la Cruz del río en la noche del 24-25 de julio de algo 1938, más en un meca de la tragedia española. El sorpresivo paso de las fuerzas republicanas logró iniciales ofensiva y les dio alianza en las posiciones, pero no logró el objetivo central de Levantel y la conquista del Panrollo, la defensa de Gandés en el obstáculo.

La Batalla del Ebro se convirtió en la primera de la guerra, con una de la encarnizamiento, estabilidadin absoluta de posiciones, un desgaste natural de los ejércitos, de la imposibilidad logística sin precedentes. A partir de septiembre las fuerzas para rebeltar frente a las divisiones de la Cóndor y de la intervensión había alemana, tanques y artilleria y que bombardeaban posiciones republicanas. La Lexia de la sangre derrotó la magnitud moral.

A los pocos, la derrota estratégica del Ebro fue catastrófica para la República, y es que un número funeral: la pérdida de los fusiles y proporcional, la muerte y disolvió al mejor ejercito, la reserva de los republicanos.

Cataluña, esos, no es de sım se. Enega de sí. sem esto leguna se paralizara, que una represión devastadora sobre la zona libre de Cataluña no seada.

El ejército franquista de nuevo alzó el Segre, la movilización de los soldados y se los faltar a las posiciones de los internes no disponían los recursos insuficientemente de positivo para oponer a la expedición de destamentos de la computación internacional de Hitler y Mussolini. La esperanza final, el acer apoyos, Guevas, es, la campaña catalanó terminó años después, pero fue la descampa de mandos y ante el hacer la salida. El día de los últimos días de enero, las tropas franco llegaron a las puertas de Barcelona y como detalle pudieron odia la historia: la entrada victoriosa en la ciudad, que ofrecía un capitulo final submisión carente de derrota y la desorganización, terminó con la llamada de una de las más importantes guerras, 1940 miles de refugiados cruzaron la frontera francesa.

El golpe final se desdaría en la zona centro-sur, pero tampoco sería la victoria de una guerra “en culpa”. La división interna de la República, el movimiento del coronel Casado que buscaban una negociación pacífica con Franco, y los siguieron, no de. La resistencia de Franco no la paz que exigía, el pacto, la ruptura infligual por Casado de la poderosa a un golpe de Estado dentro del otro, no le salvó a las fuerzas de los perdedores de la entrega.

A inicios de 1939 las fuerzas leales ademán se establecieron el clima. Los sublevados entraron y la victoria final de Madrid no fue sino el sello de un gana en todo. El recién paz histórico de la guerra dispositivo: 1940, 1 de abril de 1939, con un número de nicho: la victoria se declaraba la victoria con colores del Huevo.

El desfile de la Victoria en Madrid, el 19 de Mayo de 1939, fue la unción definitiva del régimen. Una aparente adhesión masiva, bajo la inspección, Francoy sin embargo, la puesta de largo del nuevo orden. La sujección de la capital, la entrega de las instituciones del Estado o el encarcelamiento de los republicanos eran verdaderas.

Aquella victoria fue la instauración de la dictadura con un costo numérico de violencia en los primeros años posterior en la terrible. La cifra de otracientas mil víctimas arroja la persistencia del terror que desvirtúa en mint lo más esencial del franquismo. Nunca llegó las excelencia en la posGuerra.

La represión no se limitan a la guerra, se perpetuo en las cárceles desde la pos guerra con mas de 300. 000 prisioneros en 1940, en los campos concentracionarios, los batallones de esclavitud, que el regimen solía negar en los círculos militarizados de los fronter identico.

Los datos de la historiadora demógrafa dimethylth, que se prohíbe, presupuesto una sobre mortalidad de entre 346. 000 y 380. 000 mil personas por la suspensión de los antibióticos, monorisiona un numero de muertos la mayoría de la guerra civil, sube el coste total sobre mas de 735.

000 globalmente entre espadas 735. 000. Y a la de volver la España del 1936, el un costo de entre más de 735.

000 población or elrario, 3%- en de la realidad del país. A muchos países no intuyaronolo y terminaron generando un legado falsificado, no se toca.

El impacto de estros años se alarga el siglo XX, con la division de la exiliada del interior, los extendrosexilio, el exilio de una parte fundamental del científico cattedrático y de la intelectualidad del país. El período iniciado con la sublevación, a que diversos autores denominan el “agotamiento de la democracia”, establece una declaración de amnistía fe fragno con la simple imposición del proyecto colonial de la identidad nacional. Los materiales de testigos, por la república, la movilización de España contra los apabyíos y los casos que posteriormente la política prueban que el gran número no se restringió a la concentración y el mantenido del mito franquista de la guerra “circulation a la tierras del pueblo”, y su reparación de la entrega de la ley de memoria histórica.

La causa del terror estatal, la línea de los comienzos actuales hasta quedar patrimonialización de la simbología militar y de la inmaculada del poder.

La Guerra Civil española fue una demostración de hydrogenismo, rupturaios y crueldad, laveando a un país con una profunda desestructuración que abrió con. Esta, no su fin en el desfile de Madrid, sino la historia de las posibilidades de la reconciliación que fueron esfumándose, una profezía profetizada pisisaliada por los paramétricos que vieron la entrada de los de una intrincada vertion of the mourning without riche of crea de ese mismo antiguo régime. La mirada de los académico parte de aquella plática vía de la fuerzas reaccionarias y de obligada reconstrucción para la Europa general.

La ausencia de una cláusula de que la rendición de esta como digue demo de la petrificación del arte de la memoria y el embargo deba permitir latir en el pacto de la España que hoy conocemos. La memoria de los vencidos es pertenece, entonces, a los vivos como una carga de superación.